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viernes, 28 de diciembre de 2012

"DIFÍCIL PERO NO IMPOSIBLE" por mí y a mi manera

Por casualidad tuitera aterricé en dominios de la Pelirroja Maravilla (@PrincesaSamaria) y como usualmente hago con nuevos conocidos, stalkie un poco su TL y me alegró ver que tenía un blog. Lo que nunca me imaginé fue encontrarme, precisamente hoy, un post que me tocara las fibras y me hiciera recordar que se vale pedir al universo lo que uno quiere, porque se puede y porque honestamente, uno se lo merece.

Ella escribió DIFÍCIL PERO NO IMPOSIBLE, en donde al final invitó a que la acompañáramos a hacer nuestra propia lista.

Así que, he aquí la mía en forma de carta dirigida a ese que seguramente a esta hora camina por alguna calle en el mundo pensando que tal vez es día de afeitarse y cortarse el pelo, pero no lo hará. A ti, querido amigo, quiero decirte que cuando te veo en mi cabeza no eres demasiado alto, pero lo suficiente para que al ponerme tacones, mi boca quede más cerca a la tuya y ninguno deba esforzarse demasiado.

Te veo y me gusta tu forma de vestir, sabes perfectamente cuándo usar tus Dr. Martens con una camisa a la que le va corbata, corbatín o simplemente mis manos cuando abra y cierre los botones. Sabes bien que nunca superé el punk rock y provocas mi sensible juicio con camisetas de bandas, jeans que te ajustan a la medida y tenis de esos que yo también me pongo cuando quiero sentir que a pesar de los cambios, sigue en mí la que entiende que las canciones le hablan.

Me gustan tus manos, tus uñas pulcras que no delatan exceso de cuidado, pero tampoco de olvido. Me gustan tus brazos, fuertes para sostenerme cuando pierdo el equilibrio con tanta facilidad y por los que podría sentarme a mirarte infinitos días, tratando de inventar caminos en medio de tus tatuajes. Me gusta tu pelo y me gusta mucho más cuando puedo pasar mis dedos a través de el, logrando despertar cada fibra de tu cuerpo.

Admiro tu independencia, que no me hagas capitán de tu barco cuando jamás es lo que he deseado. Me encantan tus historias de viajes, incluso los que harás sin mí y de los que volverás queriendo compartirme hasta el último detalle. No tengo que trabajar por dos, porque tú sabes hacerlo por ti mismo y en tus logros sabes bien quién eres.  

Pero lo mejor de ti…. Lo mejor de ti lo encuentro en tu decencia, en tu moderación para tratar con amor cada parte de mí. Usas las palabras correctas para adorarme y usas las perfectas para ayudarme a corregir mis errores. Tus prácticas oratorias me impresionan, hablas con pasión de tu carrera y no desgastas tu voz en dañar a otros, eso no es lo tuyo. Tienes el don de escuchar, realmente escuchar y luego, en el momento menos pensado, recordar los detalles de mis conversaciones erráticas.

Me respetas, me cuidas, me consientes, me mimas y debates con ternura mis ideas que no se pegan a ti. Y eso mi querido, me gusta mucho de ti. Tú eres quien eres, yo soy quien soy y en un milagro de esos que pasan cada tanto, encontramos que somos dos cuerpos moldeables, de materias independientes que al ser unidas son más fuertes.

Tienes una familia que amas y a la que me invitas para llegar a ver, en unos y otros, las cualidades que te hacen tú. Yo también te reveló la magia de mi sangre, magia construida por una historia que aprecias y entiendes. En nuestro pasado hay lucha, esa que nos ha llevado a encontrarnos. 

Nunca me cansaría de hablar contigo, parece un baile ensayado donde no me pisas ni yo a ti. Te llevas bien con mis amigos y sabes que ese par son invaluables almas gemelas que llegaron antes de ti y me han acompañado en lo bueno, lo malo y lo extraño; los quieres porque me quieren, los respetas porque confías en mi cordura y sabes que si están conmigo es porque me rodeo de personas honestas con ellos y sus vidas.  

Si bien sabes reconocer la niña dentro de mí, manifiesta todo el tiempo en mis movimientos y momentos de ocasional inocencia, también sabes manejarme hasta convertirme en una diosa con poderes terrenales. La cordura la pierdes sólo cuando es necesario para darme permiso de explorar el mundo con la boca, las manos y la imaginación. Ser salvaje está permitido, es bienvenido y agradecido porque ves mis colores, esos que te dicen que no soy toda dulzura o locura o ternura o lujuria, sino todas al tiempo.

Aprecio que planees conmigo los nombres de esos seres que quieres construir de mi mano algún día. No nos faltará tiempo para enseñarles la vida con valores, rock and roll y libros para colorear. Quieres verme envejecer, quieres ver mis tatuajes arrugados y faltos de color cuando cumpla 80, quieres escuchar mis historias, mis regaños, mi voz horrible cantando canciones en inglés.

Ah! Querido amigo, no sabes cuántas ganas tengo de conocerte. Y si algo de lo que dije aquí de tu apariencia es demasiado diferente de ti, no te asustes, recuerda siempre que soy cinturón negro en el arte de la imaginación y de mis años de gimnasta me quedó flexibilidad de sobra. Sólo ten presente que el amor de la vida es un proceso y que mi alma bien tratada puede acompañarte a vivirlo para siempre.

Prometo darle tu nombre a esta carta/lista cuando te conozca y a cambio me puedes dar una carta escrita con tu propia letra, genial ortografía y siempre -siempre- menos ingenio que el mío al escribir. 

Es una cita... una que vendrá y para la que alisto mi digno corazón. 


Con amor, 

Catt

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