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miércoles, 16 de enero de 2013

El alma escoge bien


Tres meses antes de emprender el viaje, el alma joven de 88 asistía a su cita. Los dioses la miraban con una serenidad inalterable, propia de quienes ya no dudan, sino solamente creen. 

    - ¿Quiénes serán 88? – Preguntó uno de ellos

El corazón de 88 latió fuerte, si ya le hubiesen entregado sus manos, éstas seguro habrían transpirado. Revoloteó un par de veces por encima de las cabezas de los dioses, murmuró canciones e imaginó que debían ser dos seres anclados a la tierra para así siempre permitirle volar y volver para contarlo. 

El dios de la impaciencia zapateó contra la silla, sacando a 88 de sus ensoñaciones. El pozo de luces brillaba esplendido, puntos grandes, deslumbrantes, opulentos, al lado de puntos más pequeños y de apariencia simple. 88 miró dentro del pozo y luego dirigió una mirada preocupada a su diosa favorita, la diosa del amor. 

   - No temas 88, tus fibras se mezclaron con extremo cuidado y no es posible que elijas equivocadamente. Vivirás al servicio de tus sueños, tus esperanzas y estarás en una permanente búsqueda. Cerciórate de escoger dos seres regidos por el amor, bien te servirá un sabio que hable mucho, una roca inquebrantable, a quien siempre deberás escuchar y otro ser observador que sepa descifrar tus cambios y te cure las dolencias con sus actos – dijo la diosa sonriendo con cada parte de su cuerpo.   

88 se redujo a un pequeño punto casi imperceptible, era obvia su preocupación por escoger los dos compañeros adecuados. Primero flotó sobre un gran punto de luz, lujoso y pesado que levitaba sin compañía. Pronto 88 sintió repelente tanta luz y se alejó. El siguiente punto estaba acompañado por otros que simulaban orbitar a su alrededor y 88 pensó que no sería apropiado para ella compartir su viaje con este ser, pues necesitaría de mucha atención que aquí no le sería ofrecida. 

Siguió flotando, unas veces más rápido que otras, vibrando con las fuerzas ondulantes de tantos seres. Incluso bajó a la profundidad del pozo y se estremeció con las luces de colores desenfrenados; sin duda estos le atraían y quería pintar sus propios destellos blancos con color, pero como acompañantes, sabía que necesitaba más disciplina y estabilidad. 

La búsqueda se prolongó mientras el sentimiento de haber dejado algo perdido crecía dentro de 88. El dios de la esperanza sacó a 88 del pozo y la tomó en su mano. No fueron necesarias palabras, su poder tranquilizante, ese que dice que todo será como debe ser, perfecto hasta en la oscuridad, impregnó el ser de 88. 

Al ser liberada de nuevo, 88 voló sin miedo en línea recta hacía dos puntos que bailaban en el área más tranquila del pozo. Los observó en su danza, dos iguales que respetaban los movimientos del otro e intercambiaban destellos de luz absorbidos delicadamente por la luz del otro. Uno de los puntos se agitaba con vigor y el otro parecía abrazarlo con cariño admirando sus irradiaciones.

88 se acercó con calma sin notar que las otras luces empezaban a desaparecer. Era una danza entre tres energías poderosas, cargadas de gratitud, humildad y anhelos. Los nuevos acompañantes de 88 no lo sabían, pero en las líneas pintadas por los dioses, estaban los trazos de una vida para 88 junto a ellos.

   - Vamos 88, es hora de seguir preparándote – 
   - Pero no quiero irme, quiero quedarme aquí… con ellos. ¡Ya estoy lista! –

Los dioses rieron al unísono.

   - Así serás siempre, caprichosa, afanada por vivir pronto. Pero sé obediente y ven con nosotros. Tendrás tiempo de sobra para estar con ellos –

88 se aplacó y voló a las manos de la diosa del amor. Serían tres meses más de ajustes y luego nueve de sueño constante mientras tomaba forma humana en las entrañas de su compañera de vida. Y así fue. La pequeña 88 sorprendió a sus elegidos 3 meses después de aterrizar, haciéndolo en silencio para colarse en las vidas activas de sus nuevos padres como un milagro. 


°°°


El tiempo pasó, dejando en 88 los profundos trazos de los dioses con quienes habitó antes de emprender el viaje y cuando estuvo a punto de cumplir con los primeros 25 niveles encomendados, un día se encontró con un cuento que le refrescó la memoria del alma. 

“tres meses antes de iniciar la gestación, inteligentemente
y bien acompañados, elegimos los padres que del alma requerimos”

Los puntos se unieron dentro de 88 llenando de luz su alma. Efectivamente supo escoger, un padre discreto de palabras, pero colmado de poderes para curar corazones con sus actos. Un hombre calmado, decidido a ser un medio para la felicidad de su familia, seguidor de las ideas extravagantes pero efectivas de su mujer y dueño de las cualidades que 79 y 88 aprendieron al crecer. Y su madre, una mujer revestida con una armadura de vigor y magia a quien se le entregaron excesivas misiones en su vida, sólo por su capacidad para hacerlo todo a la perfección. Sin embargo, bajo la armadura de su madre, el cuerpo físico se debilitaba con los años.

La energía de su madre disminuyó hasta requerir soportes y llegó la hora de enfrentar una batalla, tal vez la más dura, y para esta, se necesitaba de manos expertas y poderes sobrenaturales. 

Mientras la mujer reposaba en la camilla, los dioses llevaron los corazones de su esposo, 79 y 88, para que latieran al tiempo con su esposa y madre. Este corazón no se podía cansar….. este corazón no se puede cansar. 


°°°


A mi mamá le regalé esta mañana mi corazón para que bombee con fuerza por si el suyo se cansa. Yo soy porque tú quisiste que fuera mamá. Salgamos de esta y vámonos de viaje. 

Con amor, 

88

martes, 15 de enero de 2013

Listas

- ¿Porqué hace la gente tantas listas? 
- La gente hace listas porque no quiere olvidar cosas.
- ¿Cosas? ¿Qué cosas?
- No quiere olvidar comprar más jabón para bañarse, no quiere olvidar comprar leche, huevos, papas fritas o crema dental
- Entiendo.
- Yo por mi parte hago listas para recordar qué hacer en el día. Sin las listas me confundo, olvido mis prioridades. 
- ¿Debería hacer una lista por cada tema importante de mi vida?
- No lo sé. Algunos simplemente funcionan sin listas, como si tuvieran un piloto automático. Pero creo que ellos pueden perder de vista los detalles y lo que es aun peor, los pueden olvidar.
- Listas, listas, listas...
- Ahora mismo lo único en lo que puedo pensar es en hacer una nueva lista. Una en la que quede registrado nuestro movimiento, nuestras palabras, nuestras horas, las que pasamos juntos... Una lista larga que probablemente nadie va a querer leer, pero que dirá todo. Ese tipo de lista que después de un tiempo vuelves a leer y te pone nudos en la garganta.
- ¿Como cuando no tenías dinero y escribías listas de lo que querías comprar?
- Exacto. Listas de deseos, pero esta en la que pienso ahora es más una lista de momentos, de sueños, de futuro. De 24 y de mí. 
- Una lista de futuro...
- Una lista de nombres. De lugares. De personas. De camas. De bromas. De besos. De ideas. De odio. 
- Anótame en tu lista.
- Hace tiempo estabas en ella.